
Pocas ganas tiene de irse. Es cierto, me despido y me despido pero nadita que me voy, y es que tras casi dos meses en casita, pues da flojerita irse de nuevo al otro lado del charco, y no es que uno no quiera, pero si es algo latosón empezar de nuevo con la mudanza, adaptación, etc.
En eso andaba, cuando me quedé viendo algunas cosas de mi cuarto, y es que hay veces que uno tiene un regalo que para otros será de los más X y que para uno ha sido un mega regalo.
Entre estos objetos geniales, tengo un separador que me dio un amigo de las clases de japonés de cuando fue a Barcelona, es un separador de libros de Gaudí, lo fabuloso del regalo es que me dijo "Como eres arquitecta y sé que te encanta leer pues se me ocurrió que era buen regalo para ti", y la verdad que se me hizo de lo más lindo que pudiera conjugar en una cosita sencilla un buen regalo pensando al 100% en mí, aún ahora cuando lo veo (y lo uso), me acuerdo del detalle y me hace sonreir.
Un oso policía inglés, un imán de Canadá (me hacía reir en Sevilla de hecho), un muñeco de Einstein, una muñequita bastante simple que me dio mi hermano hace mil años.....cosas que me hacen recordar un momento cualquiera pero que me alegran el día.
Y a todo esto....con qué empecé el post? jajajajaja



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